Por: Fernanda Rangel

Entre fuertes vientos, laptops, mucho desierto y actos inesperados, Coachella nos dió un 25 aniversario con dos fines de semana llenos de qué hablar.
Este 2026 el festival estuvo encabezado por Sabrina Carpenter, Justin Bieber y Karol G, acompañados por una mezcla masiva de géneros como electrónica, pop, rock, hip-hop y propuestas emergentes.
Desde The Strokes, el regreso de The XX, Moby, la aparición de Madonna con Sabrina Carpenter, M.I.A con Diplo o Anyma con Matt Bellamy, Coachella hizo lo inesperado realidad.

Y la música electrónica este año volvió a ser clave; sets masivos en Sahara y experiencias más cercanas en Yuma han hecho del género un ecosistema completo dentro del festival.
Anyma, uno de los nombres más importantes en el lineup este año presentó su nuevo show Æden, Disclosure con house y mucho ritmo hechizó a los asistentes y Major Lazer volvieron al escenario con una fusión de géneros.
Coachella sigue en transición, este 2026 el festival se volvió más mainstream y globalizado que nunca, dándole al público una fuerte presencia de cultura pop y nostalgia millennial.

Más allá del cartel, el festival reafirmó su lugar como un espacio donde las tendencias globales, la música emergente y las experiencias inmersivas se encuentran entre sí.
Con headliners históricos, colaboraciones inesperadas y propuestas visuales cada vez más ambiciosas, el festival volvió a posicionarse como uno de los eventos más influyentes dentro del calendario musical internacional.
El desierto volvió a convertirse en el epicentro de la cultura musical global. Y aunque cada edición se transforma; Coachella sigue siendo ese lugar donde el presente y el futuro de la música se encuentran.



