Por: Ivonne Zamora

La edición 2026 de Coachella se perfila como una de las más potentes para la escena electrónica en años recientes, con casi la mitad del lineup compuesta por artistas de dance, house, techno, bass y trance, lo que muestra cómo la música electrónica ha ido tomando cada vez más protagonismo en el icónico festival del desierto.

Entre los djs y productores que más están generando expectativa está Anyma, el proyecto solista de Matteo Milleri (de Tale of Us), que llega con su show “Æden”, una experiencia audiovisual inmersiva que combina sonido y visuales en gran escala y que promete ser uno de los momentos más comentados de la edición.

Otro nombre que no puede faltar en la agenda es Solomun, uno de los DJs más respetados dentro del deep house y tech house europeo, conocido por sets densos, melódicos y con un flow perfecto para una multitud exigente.
En una línea más underground y con tintes oscuros, Rezz vuelve a Coachella para entregar su estilo único de bass y electrónica experimental, ideal para quienes buscan sonido más pesado y atmosférico.
No faltan tampoco los nombres clásicos y de gran impacto en la pista: Disclosure, con su house y garage británico que ha influido en la escena durante más de una década; Green Velvet con Ayybo trayendo el groove del tech house; Duke Dumont con su producción house melódica que ya ha cruzado a las listas globales; y Kaskade, veterano de los grandes festivales con sets llenos de energía y emotividad.

Los fans del techno y el trance también tienen razones para emocionarse: Armin van Buuren y Adam Beyer estarán juntos en un set colaborativo, mezclando trance y techno como pocas veces se ve en un cartel tan grande.
La presencia de Adriatique aporta una capa más melódica profunda, mientras que artistas como Subtronics cubren territorios más bass-pesados y festivaleros.

Además, el cartel incluye un montón de nombres que representan la diversidad dentro de la electrónica actual: desde Mochakk con su house influenciado por ritmos globales, hasta veteranía con íconos como Moby o proyectos crossover como Nine Inch Noize (colaboración entre Nine Inch Nails y Boys Noize).
Esta mezcla de artistas consagrados, innovadores y sonidos underground es lo que hace que Coachella 2026 sea obligado para cualquier amante de la electrónica.

En un lineup donde los beats dominan casi la mitad del cartel y conviven con rock, pop y sonidos globales, hay una enorme cantidad de sets que no sólo se escuchan, sino que se viven intensamente en el desierto de Indio, California.



