Por: Ivonne Zamora

La celebración de Countdown NYE 2025 volvió a demostrar por qué es uno de los eventos más esperados para cerrar el año en la escena electrónica.
Organizado por Insomniac Events, el festival decidió dar un gran salto en su undécima edición: en lugar de su sede tradicional en San Bernardino, el evento se trasladó al Los Angeles Convention Center, en pleno corazón de Los Ángeles, ofreciendo un espacio más vasto y experimentando con una producción más ambiciosa que nunca para despedir el 2025 y dar la bienvenida al 2026 con beats nonstop.

El tema intergaláctico que caracteriza a Countdown —esa vibra alienígena que ha acompañado al festival durante años— se mantuvo con fuerza.
Desde que los asistentes entraban al Convention Center, la sensación era la de estar a punto de despegar hacia otra galaxia: gigantescas estructuras temáticas, stages inmersivos con nombres como Mothership, Nebula, Beatbox y Twilight Zone y visuales futuristas hicieron que la noche no solo fuera una fiesta, sino una experiencia sensorial completa.

La propuesta musical fue igual de fuerte. El lineup abarcó un espectro amplio de la electrónica actual, combinando grandes nombres con exploradores sonoros que mantienen viva la innovación dentro de la escena.
Entre los artistas que encendieron la pista están John Summit, las leyendas trance Above & Beyond, el aclamado Pryda (alias de Eric Prydz) y una colaboración muy comentada entre Skrillex y Four Tet, que se convirtió en uno de los momentos más compartidos de la noche. Junto a ellos, talentos como Madeon, SLANDER, Sub Focus o Wuki reforzaron la diversidad de estilos —desde melodies pop-dance hasta bass pesado y techno afectuoso— manteniendo la energía alta hasta el amanecer.

Cambiar de escenario también significó un nuevo reto logístico. Aunque la nueva locación permitió una producción grandiosa dentro del Convention Center, hubo momentos de saturación cerca del final de sets de artistas muy populares, lo que obligó al equipo y al público a adaptarse a un flujo de gente más intenso de lo esperado en espacios cerrados.
Aun así, los asistentes se mantuvieron entregados a la vibra colectiva, con muchos recordando la experiencia como un cierre de año memorable, incluso entre charlas sobre cómo mejorar el espacio en futuras ediciones.

Countdown NYE 2025 no fue simplemente una fiesta de Año Nuevo: fue un viaje de beats, comunidad y energía compartida.
Su traslado a Los Ángeles abrió un nuevo capítulo para el festival, uno que promete seguir evolucionando mientras mantiene esa mezcla explosiva de producción visual, lineups expansivos y la emoción inconfundible de recibir un año nuevo al ritmo de la electrónica.



